miércoles, 3 de agosto de 2011

Lucas el zapatero


Esta canción habla de un zapatero de Arnedo y de cómo hace sus zapatos.
Arnedo, como sabéis es un pueblo de la Rioja en el que hay mucha industria de calzado y con este tema hemos querido hacer referencia a la cultura y oficios de nuestro entorno.

¿Habéis escuchado el violín que suena en la canción?
Es Teresa, nuestra violinista, que al igual que Lucas, el zapatero del cuento que podéis leer a continuación, toca el violín, y eso le hace ser más feliz....
¿Sabíais que a los que somos músicos el tocar y cantar con nuestro instrumento nos hace muy felices?
¡Estáis todos invitados a probarlo!
¡Hacer música es muy divertido!


LUCAS, EL ZAPATERO

Esta es la historia de Lucas, un zapatero pobre,que vivía en un barrio pobre en un lugar de Dinamarca.
Era un hombre de gran corazón, 
arreglaba zapatos por muy poco dinero, incluso gratis, a la gente que lo necesitaba.
Tenía tres hijos y muchas veces no le llegaba el dinero para darles de comer.
Esa era su mayor preocupación, pero en su casa eran felices., se querían mucho, aunque todos los días tuviesen que llevar los mismos pantalones remendados, que de eso sabía mucho Lucas el zapatero.

Todas las noches , después de cenar lo poco que hubiese, Lucas sacaba un viejo violín heredado de su padre y , junto a Sara, su mujer, cantaban alguna canción, para pasar con sus hijos un rato alegre antes de irse a dormir.

Además de Lucas y su familia, en la casa había también unos pequeños habitantes que, por la noche, salían de sus agujeros para recoger las migas o los restos que hubiesen quedado de comida.

¿Adivinais ? ¡Sí! Unos pequeños ratoncitos.

Los ratones estaban contentos porque esperaban una visita.
Su primo Pok siempre les traía alguna sorpresa comestible, así que le esperaban con impaciencia.
¡Menudo banquete!.
Pok les había traído mucha comida, tanta que, como no estaban acostumbrados a comer tanto,acabaron con dolor de barriga.

-¿Cómo es posible, Pok?
-¿Dónde has encontrado tanta comida?, preguntó uno de sus primos.
-En este barrio tan pobre es imposible....

Pok les explicó que se había trasladado, ahora vivía en un lugar en donde encontrar comida no era ningún problema.
En el Palacio del Rey lo difícil es sobrevivir a los escobazos de los cocineros y a los gatos reales...

-¿El Palacio del Rey?
_¡Vaya! , debe ser un lugar maravilloso... dijeron sus primos.
-Sí, contestó Pok, es un hermoso lugar, si no fuese porque el Rey tiene muy mal humor.

Ah ¿si?, pensábamos que el Rey era un buen hombre.
-Y lo era, hasta lo de los juanetes...
¿Juanetes? Y ¿Qué es eso?, preguntaron sus primos extrañados.

Pok les contó que eso de los juanetes es un bulto que les sale en los pies a algunas personas, y que al Rey le habían salido y no soportaba ponerse los zapatos, poque le hacían mucho daño.

Así que la Reina se pasaba el día riñendo al Rey:
¡Qué te pongas los zapatos!
¡Un Rey no puede ir sin zapatos!
¿Vosotros habeis visto algún Rey descalzo?

Mientras Pok les hablaba del problema del Rey a sus primos se les ocurrió una idea:
¡Lucas puede ayudar al Rey!
Es un buen zapatero y seguro que puede hacer algo ...

Así que Pok se fué y contó a todos los ratones de Palacio la posible solución para los pies del Rey.

Pok se metió por las tuberías de Palacio cantando:
¡Lucas es el mejor zapatero del reino!, ¡y vive en el barrio pobre!.

Todos los ratones hicieros lo mismo que Pok, y esas voces llegaron a oidos de uno de los lacayos del Rey, que fué rápidamente a hablar con su majestad.

El Rey mandó a su lacayo a buscar a Lucas, y no le costó mucho encontrarlo, pues Lucas era un hombre muy querido en aquel barrio de Copenhage.

-Toc, toc, sonó la puerta.
Sara abrió y se quedó sorprendida al ver a un lacayo del Rey en la puerta de su casa.
-¿Es aquí donde vive Lucas el zapatero?
-Sí, sí, aquí es, respondió Sara.
El lacayo pidió a Lucas que lo acompañara a Palacio, el Rey le esperaba con impaciencia.

-Así que tú eres Lucas...
Me han dicho que eres el mejor zapatero del Reino, dijo el Rey.

¿El mejor zapatero del Reino?, respondió Lucas.
-Soy zapatero, pero....

-¡¡Me han dicho que eres el mejor y lo tendrás que demostrar!!, dijo el Rey enfadado.
-¡Vas a hacerme el mejor par de zapatos que hayas hecho en toda tu vida!, ordenó el Rey

-Como querais majestad... lo intentaré.

Espero que así sea.
Si tus zapatos me gustan tendrás un buen premio, pero por tu bien espero que así sea, porque si me hacen daño, como todos los que tengo...dijo el Rey en tono amenazador...

-No os preocupeis majestad, haré unos estupendos zapatos, dijo Lucas con convicción.

Así que Lucas se puso manos a la obra.

Trabajó con tesón toda la tarde y gran parte de la noche y terminó muy satisfecho de su trabajo.
Realmente eran lo mejores zapatos que había hecho en toda su vida.

Espero que le gusten a su majestad, pensó, un poco preocupado.
¿Qué le haría el Rey si no le gustaban?, prefería no pensarlo...

Al día siguiente entregó su encargo en Palacio.
El Rey los miró, parecieron gustarle, se los probó, se levantó de su trono, dió una vuelta por el enorme salón, y , a medida que andaba, se iba dibujando una sonrisa en su rostro.

¡¡¡Son maravillosos!!!, exclamó.
¡¡Los mejores zapatos que he tenido desde que era pequeño!!, dijo plantando un beso en la frente de Lucas.

La Reina a su lado, sonreía contenta.
Ya no tendría que discutir todos los días con el Rey por sus pies descalzos.

¡Gracias majestad! respondió Lucas , aliviado.

El Rey estaba encantado, sus sufrimientos habían terminado, nunca más volvería a ponerse unos zapatos que le hiciesen daño.
Ahora tenía a Lucas, ¡el mejor zapatero del Reino!

El Rey , al mismo tiempo que entregaba a Lucas un saquito de monedas de oro , dijo:
-Te nombro “Zapatero Real”.
Harás zapatos para la Reina, los príncipes y princesas y para todos los que viven en Palacio.

¡Gracias majestad!
Voy a tener mucho trabajo, dilo Lucas contentísimo, pensando que su familia nunca más iba a pasar hambre.

El Rey le hizo otro encargo más:

-Harás un par de zapatos para todos los habitantes del Reino, así todos mis súbditos podrán tener los pies cómodos y calentitos y podrán decir con razón :

Lucas es el mejor zapatero del Reino”

Lucas no se lo podía creer, ¡era tantísimo trabajo! ¡sería maravilloso!, esta noticia iba a acabar con los problemas de mucha gente.

Y así fué; Lucas sabía que una sola persona no puede con tanto trabajo, así que organizó en su taller un curso de zapatero para todos lo habitantes del barrio pobre.
Los hombres y mujeres del barrio aprendieron todos los secretos de Lucas para hacer un buen par de zapatos, y así fué como Lucas “el mejor zapatero del Reino”convirtió el barrio pobre de la ciudad, en uno de los mejores barrios del Reino, “el barrio de los zapateros”, y también en uno de los más alegres, pues siempre se podían escuchar voces cantando...

El zapatero remendón, hace zapatos con tesón...”

¿Sabeis quienes se alegraron mucho de todo esto?
!!!Claro, los ratones!!!

Por cierto, que alguien me ha contado que el secreto de Lucas llegó, no sé muy bien cómo , hasta un lugar de La Rioja baja , creo que Arnedo se llama...
Y cuentan que en ese lugar hacen zapatos comodísimos y muy elegantes.
¿Alguno de vosotros conoce Arnedo?

...Y colorín colorado este cuento se ha acabado y mientras tanto el zapatero tus zapatos ya ha arreglado.




                                                               .........para Lucas                                                        
                                                                                    ...... de "la madrina"


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